CEPILLO DENTAL PARA PACIENTES CON DISCAPACIDAD PSICOMOTRIZ

Los individuos con discapacidad son más propensos a sufrir problemas bucodentales por varios factores, como la falta de psicomotricidad fina, que impide una higiene adecuada. Igualmente, en algunos la comunicación puede verse afectada, lo que deriva en dificultades para expresar su dolor y sintomatología.

Para este sector el aseo bucal en casa puede ser complicado por las limitaciones y en ocasiones es necesaria la ayuda de un cuidador. Por ello, los odontólogos sugieren modificaciones a los cepillos dentales con el propósito de optimizar esa tarea; no obstante, en el país esos aditamentos no son accesibles para la mayoría, pues algunos son importados.

Los factores genéticos, las alteraciones del crecimiento y desarrollo, y la acción muscular pueden alterar la erupción, la posición de los dientes, la oclusión o la estructura esquelética.

El riesgo de caries aumenta, asociado a problemas con la dieta y la higiene bucal, La alimentación prolongada con mamadera, una dieta blanda, la regurgitación, la persistencia de los alimentos en la boca durante mucho tiempo y ciertos medicamentos contribuyen a ello.

Las enfermedades periodontales ocurren más a menudo y a una edad más temprana. El crecimiento en exceso de las encías por el uso de medicamentos para las convulsiones, para la hipertensión arterial y los trastornos inmunológicos, también pueden contribuir.

Los hábitos disfuncionales tales como: hacer rechinar o apretar los dientes, respirar por la boca, sacar la lengua, tocarse las encías o morderse los labios. Las anomalías de los dientes afectan a muchos niños discapacitados. Estas anormalidades pueden variar en la cantidad, tamaño y forma de los dientes.

 

Hábitos de Higiene: cepillado.

¿Cuándo hay que cepillarse los dientes?

Tres veces al día. Después de cada comida, ya que los microbios de la boca se alimentan de los restos de comida que quedan alojados entre los dientes. Realizar  el cepillado de dientes a la misma hora y de la misma manera todos los días para que se transforme en parte de la rutina diaria. Prefiera los horarios habituales dedicados a la higiene personal para realizar el cepillado. El uso de calendarios o gráficos para registrar los cepillados realizados puede servir para reforzar las conductas positivas y premiar los logros alcanzados. Puede utilizar una canción o melodía que sea del gusto de la persona para hacer más agradable el momento de cepillado. Utilice la creatividad, identificando lo que le gusta y le disgusta en relación a las imágenes, colores, olores.

¿Cuanto tiempo?

Durante tres minutos. Pueden contabilizarlo con un reloj.

¿A partir de qué edad hay que cepillarse los dientes?

La higiene dental debería empezar a realizarse tan pronto como salen los primeros dientes (con una gasa humedecida en suero o agua) y, a medida que la dentición se completa se puede ir utilizando progresivamente el cepillo de dientes y la pasta dentífrica. El seguimiento, supervisión, incluso realización si el paciente es totalmente dependiente por parte de un adulto (padre, madre, cuidadores o personal auxiliar) es imprescindible para la higiene dental. Esta actividad requiere destreza en las manos y ligera movilidad de hombro y codo. Hay que tener en cuenta la aplicación de la pasta de dientes y el grosor y longitud del mango del cepillo. En algunos casos se trata de prótesis dentales. Hay que valorar el grado de discapacidad. Dependiendo del grado, los padres o cuidadores tendrá que realizar el cepillado o supervisarlo:

Grado I. Dependencia moderada: Técnica de cepillado de forma independiente. Supervisión en términos de frecuencia y eficacia.

Grado II. Dependencia grave: Técnica de cepillado con ayuda parcial. Requieren una vigilancia muy estrecha y ayuda directa para realizar un cepillado correcto.

Grado III. Gran dependencia: Necesitan ayuda para realizar cualquier procedimiento de higiene oral No podrá asumir, en este sentido, ningún tipo de responsabilidad

¿Cómo se cepillan los dientes? La motivación de los cuidadores de personas con discapacidad para supervisar o realizar una correcta higiene oral es mucho más importante que la técnica utilizada. A los pacientes con dificultad de movilidad o de aprendizaje se les recomienda el barrido horizontal que es fácil de aprender. Consiste en cepillar todas las superficies dentales (caras internas y externas) con movimientos horizontales muy cortos (de atrás hacia delante) y con una suave presión para eliminar los restos de alimentos.  Cepillar los dientes durante tres minutos al menos después de las principales comidas, sobre todo después de la cena. Si el paciente no es totalmente dependiente se sustituirán los movimientos horizontales por movimientos verticales. La ayuda dependerá de las destrezas que la persona pueda desarrollar. Comience mostrando en su boca como cepillar los dientes. Luego pida a la persona que imite estos movimientos en su boca y, si es necesario, tome su mano y guíela. Aproveche el momento del cepillado de dientes para fomentar los hábitos de higiene en base a la imitación. Puede realizar el cepillado frente a un espejo para que la persona pueda ver los movimientos del cepillo. Es importante guiar la forma en que se sujeta el cepillo, cómo se coloca en la boca y los movimientos que se realizan para cepillar adecuadamente todas las superficies de todos los dientes. Puede ubicarse detrás de la persona o un poco hacia el lado de ella y tomar su mano para guiar y corregir los movimientos cuando sea necesario. Busque la posición más cómoda para los dos. Hay  Pacientes que necesitan una ayuda total para el cepillado. Estos pacientes tienen una discapacidad física o psíquica grave y limitaciones motoras de las extremidades superiores. Estos pacientes suelen estar en silla de ruedas o encamados. Necesitan ayuda para realizar cualquier actividad. Para estos pacientes se recomienda el uso de cepillos dentales eléctricos, cepillos de triple cabezal, abrebocas.

Si no se utiliza el cepillo eléctrico se instruirá a sus cuidadores utilizando una técnica horizontal empleándose un cepillo de cabeza pequeña. El cuidador debe encargarse de realizar la higiene, incluso a veces es preciso la ayuda de otro monitor o cuidador. Para iniciar el cepillado desplace suavemente la mejilla y los labios con sus dedos índice y medio; cepille todos los dientes con movimientos suaves, siguiendo las indicaciones de su dentista. Si no puede cepillar todos los dientes en un solo momento, haga sesiones cortas de cepillado, registrando cada vez las zonas cepilladas. Repita las sesiones hasta que todos los dientes queden limpios. Para hacer más eficaz los procedimientos de la higiene oral se debe tener en cuenta:

• Se debe adoptar una posición cómoda tanto el monitor como el paciente.

• Es necesario que el cuidador pueda acceder a todas las partes de la cavidad bucal.

• Es importante que ambos se protejan para evitar accidentes.

• Es necesario que el lugar este bien iluminado.

• Las posiciones para el cepillado pueden ser diversas, pero existen cuatro posiciones básicas para realizar el cepillado con ayuda total. Se debe elegir la forma más cómoda y adecuada al paciente, sujetando bien la cabeza y teniendo una visibilidad buena. Las posiciones para el cepillado dental varían. Si el paciente va en silla de ruedas, el cuidador debe situarse detrás de la silla. Debes inclinar su cabeza con una ligera hiperextensión (cabeza ligeramente inclinada hacia atrás) suavemente contra tu cuerpo o contra la propia silla de ruedas. Asimismo, te puedes sentar tras la silla de ruedas, colocar el freno e inclinar la silla sobre tu regazo. Sentados en el suelo: con el paciente en el suelo, colócate detrás de él e inclina la cabeza contra tus rodillas. Si no coopera, puedes sentarte con las 10 piernas estiradas y colocar tus piernas alrededor de sus brazos para inmovilizarlos. Acostados en el suelo: acuesta al paciente en el suelo con su cabeza sobre una almohada, arrodíllate por detrás de su cabeza y sosténsela. Sobre una cama: coloca al paciente acostado con la cabeza sobre tu regazo, sujétasela. Si el paciente no coopera, otra persona puede sujetar sus brazos y piernas ¿Qué hago si muerde el cepillo? No le fuerce a soltar el cepillo, porque lo hará espontáneamente después de un rato. Un “apoya mordida” puede ayudar a la persona a abrir la boca y no morder el cepillo. Indique a la persona que muerda el “apoya mordida” con los dientes de atrás para tener la boca más abierta y permitir limpiar los dientes. Puede fabricarlo con varios palitos de helado, una gasa y goma eva o cinta hiladora.

¿Qué hacer para reducir náuseas o vómitos?

Para reducir las náuseas y vómitos durante el cepillado, comience por masajear las encías, lengua y mejillas para ir preparando a la persona a las sensaciones del cepillado, empezando siempre por fuera de los dientes.

¿Resistencia al cepillado?

Para disminuir la ansiedad que puede provocar el cepillado, permita que la persona se familiarice con el cepillo, lo toque, juegue con él, lo lleve a su boca. También puede masajear las encías con su dedo, gasa o esponja para imitar la sensación del cepillado. Proteja sus dedos de posibles mordidas. Cuando la persona esté más familiarizada con el cepillo, comience a cepillarle los dientes suavemente. Aumente poco a poco la duración del cepillado hasta lograr limpiar todos los dientes. Realice el proceso suavemente, respetando las necesidades de la otra persona. Relacione el cepillado con estímulos agradables, horarios y lugares cómodos

¿Qué hacemos si sangran las encías?

Cepille los dientes, incluso si las encías sangran al hacerlo. Hágalo de manera suave y podrá observar como disminuye el sangrado en el tiempo. Si las encías continúan sangrando a pesar de realizar el cepillado suave, consulte a su dentista. Lo normal es que con un cepillo en buen estado, un cepillado suave y constante en el tiempo, las encías recuperen su color rosado y disminuya el sangrado. Si no es así el paciente necesitará visitar al dentista y que le realicen una limpieza dental.

¿Qué son los pictogramas y para qué sirven?

Los pictogramas ayudan a que el paciente con dificultades del aprendizaje recuerde y aprenda cual es la secuencia del cepillado. Mediante el uso de imágenes secuenciales, como fotografías o dibujos se describen detalladamente las acciones de cepillado a realizar y a través de la visualización.

¿Qué cepillos se deben utilizar?

Para los niños se recomienda utilizar cepillos con cabezas pequeñas, mango recto y cerdas blandas de extremos redondeados para que llegue bien a todas las caras del diente y hasta la última muela. A partir de los 10 años pueden utilizar cepillos de adultos. El cepillo debe cambiarse cada tres meses o antes, si sus cerdas presentan desgaste o deterioro. El Cepillo triple cabezal cepilla las tres caras del diente simultáneamente con un único movimiento anteroposterior, muy aconsejado para pacientes con dificultad de aprendizaje, dificultad en el movimiento del cepillado y para realizar el cepillado por parte de los cuidadores por la facilidad de realizar el cepillado. Cepillo mango adaptado Se recomienda un mango firme que permita sujetarlo bien. Su forma y tamaño dependerá de las habilidades que tenga la persona para coger y mover el cepillo. El mango puede adaptarse según las necesidades de cada persona. Se puede hacer más largo y ancho utilizando elementos caseros. Si la limitación está en la movilidad del hombro, es conveniente alargar el mango del cepillo. En ocasiones, fijar el cepillo puede ser una solución para lavarse los dientes de forma independiente si se tiene buena movilidad del  cuello. Venden en el mercado mangos de cepillo para adaptarlo a pacientes con dificultad del cepillado. También se pueden adaptar a un manillar de bici o fabricar un mango con una pelota de goma espuma Si existe imposibilidad para agarrar el mango del cepillo de dientes, se puede fijar a la mano con una sujeción palmar. Si existe dificultad para extraer la pasta de dientes y aplicarla, hay productos tanto fijos a la pared como portátiles que facilitan la tarea.  Se utilizará el Cepillo eléctrico si el agarre es dificultoso o no existe coordinación suficiente para la limpieza correcta de la dentadura sin causar daño. Además, el cepillo más eficaz para realizar el cepillado por parte de los pacientes con discapacidad, como por sus cuidadores es el cepillo mecánico.  El limpiador lingual ayuda a combatir eficazmente la halitosis (mal aliento). El acceso que permite el cepillo lingual a la parte posterior de la lengua, ayuda a reducir gran número de bacterias, causantes del mal aliento.

Con el cepillo no se pueden eliminar totalmente los restos de alimentos ya que el diente tiene cinco caras y con el cepillo solo limpiamos tres de ellas, por lo que un cepillado correcto debe completarse con el uso de la seda dental o cepillos interproximales cuando el paciente tiene la habilidad necesaria. La técnica consiste en utilizar un hilo de seda que se introduce entre los dientes, apoyando el hilo sobre ellos (nunca sobre la encía para no lesionarla). Posteriormente se extrae con suaves movimientos de vaivén. Limpiador de mucosas y cepillo dedal Está indicado utilizar el limpiador de mucosas para eliminar la placa bacteriana acumulada, en el caso de que el paciente esté encamado o no tenga ningún diente.  También podríamos utilizar un cepillo dedal o una gasa empapada en colutorio de clorhexidina y enrollada en el dedo índice. El Cepillado de prótesis, Hay que mantener una correcta limpieza y desinfección de las prótesis removibles después de cada comida con un cepillo de prótesis o con un cepillo de uñas, así evitaremos infecciones de la cavidad oral. Para limpiar las prótesis dentales, cuando sólo se tiene una mano funcional, es posible ayudarse de cepillos con ventosas fijados al lavabo. 

¿Con qué pasta hay que cepillarse?

Si la persona puede controlar lo que traga y eliminar totalmente los excesos de pasta después del cepillado, se utilizará pasta de dientes con flúor. El flúor ayuda a prevenir las caries en niños y adultos. Si el paciente tiene dificultad para enroscar el tapón del dentífrico, se recomiendan tubos de pasta de dientes con tapa en vez de rosca. Para terminar con una mayor higiene de toda la cavidad oral podemos utilizar algún colutorio como enjuague pero, nunca, sustituyendo al cepillado, y siempre que el paciente pueda escupir.  Si al paciente le sangran las encías se puede enjuagar con clorhexidina. Si tiene dificultades para escupir le aplicaremos el colutorio en spray dos veces al día o con una torunda de algodón en gel.

 

Dra. Bucelli Ventura, Ma. Jaquelina

Mb Odontolgía Centro Inclusivo

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(5411) 4573-2733

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